Que orgullo ser boliviano

A ritmo de caporal arrancó la primera noche de desfiles de BFW 2018. Seguido a esta presentación a cargo de Caporales San Simón se presentó la diseñadora cruceña Selma Moreno. Quien se inspiró en tejidos artesanales y elementos que forman parte de la tradición boliviana. Esta colección se caracterizó por el uso de  telas andinas, plumas, pedrería en maxi collares y tallados en hueso; hechos a mano por la diseñadora.

Inspirada en la virgen de Urkupiña se mostró por primera vez la colección para niños de Zazá. En esta se rescataron elementos de la virgencita, su festividad y tradiciones que la rodean. En la pedrería, el bordado , la escala de tonos pasteles, el trinomio de blancos, negros y grises se representaron las piedras del calvario. Faldas en capas y sombreros hacen referencia directa a la vestimenta de la cholita.

De la mano de la marca NAMPI se presentó una colección elaborada en base a lana boliviana. Colección de cardiganes y suéteres hechos en base a una gama de grises con detalles rojos.

Moda Valluna presentó una selección de prendas para niñas, adolescentes y adultas. Con la silueta coqueta de la cholita del valle por la pasarela desfilaron polleras y blusas bordadas en colores vibrantes.

Merecedora de una ovación de pie cerró la primera función la paceña Erika Luz. Su colección denominada Maravilla de los Andes está inspirada en los  majestuosos paisajes naturales que nos regala Bolivia. Con prendas bordadas a mano y detalles pintados en mantillas esta selección mostró a la icónica cholita paceña al mundo entero.

En la segunda función no sólo se vio identidad boliviana; sino también la visión de una cultura que nos encanta por su calidez y vivacidad. Rosita Hurtado, boliviana que ha trabajado con celebridades de la talla de Juan Gabriel, presentó su colección Renacer. Inspirada en la isla de Puerto Rico que renace luego del paso del huracán Irma.  En esta colección  se destacan colores vivos, estampados llamativos y siluetas ceñidas con volados característicos  de la vestimenta del país caribeño.

Renacer forma parte de la línea de ropa casual Ixoye de la diseñadora. En esta oportunidad todo lo recaudado en la venta de la colección va directamente destinado a damnificados por el huracán.

Al son de Luzmila Carpio, la sucrense Carmen Camacho presentó una colección de veinte piezas rescatadas de tres colecciones previas. La colección Aurora, Pachamama; con el traje representativo de Juana Azurduy y la colección de la quinoa en referencia al año de la misma.

La marca pret a porter Alma del creativo Ariel Canido y Marco Arzábe mostró en esta ocasión la colección El Laberinto de la Fauna. Esta expone la interpretación de animales como el bufeo, cocodrilo, jaguar, paraba, sicurí y mariposa. Jugando con formas y estampados este conjunto de prendas muestra el toque de pop art característico de las piezas de Canido.

Cerrando la noche se presentó la colección Balance del venezolano Carlos Sierra. La cual está inspirada Bolivia. Trajes de alta costura cargados de detalles con flores y bordados hicieron referencia a la flora que comparten países sudamericanos; convirtiendo a esta no sólo en referencia de nuestro país sino en colección integradora de Latinoamérica.

Resaltando flora, fauna, religión, artesanía, historia y tradición es que esta primera noche de desfiles nos permite decir con orgullo ¡soy boliviano!

C/06/03/2018

Redacción: Asli Guzmán

Fotografía: José Carlos Gil

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